Descubriendo la verdad
Aquella
noche, Daphne estaba poco habladora. No hablaba mucho, como si no disfrutara de
la fiesta… En el fondo, no creo que Daphne sea en realidad Sin Rostro, pero
debía descubrir la verdad. Me plantee decirle a Daphne si era Sin Rostro, ya
que aquella noche de la visión dijo: ‘’¿Cómo me has descubierto?’’ ¿Eso
significa que sí lo es? ¿O todo es producto de mi imaginación? Me fijaba mucho
en Daphne. La notaba triste. Yo intentaba acercarme, pero se iba. Tal vez
necesitaba estar tiempo a solas.
-¿Aurora?
¿Aurora, estás en nuestro mundo?- dijo Stella pasando su mano cerca de mi cara
para saber si estaba en La Dimensión Mágica. Yo volví en mí.
-Ah,
¿q-qué? Oh, hola Stella. ¿Me perdí algo?- Dije cogiendo mi copa que estaba en
la mesa.
-Pues
no, pero estabas en tu mundo, pero segurísima de que no era en la Dimensión
Mágica.- dijo Stella riendo.
-Pues
no, en la Dimensión Mágica no era, jaja.- Dije alegrándome.
-¿Hay
algo que te preocupa?- Me susurró Stella. ¿Debía contarle lo de mis pesadillas?
¿Qué tendría de malo? ¿Y qué tendría de bueno?
-Ven,
sígueme.- Yo le indiqué el camino hacia el puente que conducía al castillo. Yo
suspiré y seguidamente dije:
-Stella,
prométeme que no le dirás a nadie lo que te voy a decir ahora. A nadie.- Ella
asintió. Yo le conté todo de mis pesadillas y visiones desde aquel día. Stella
no interrumpió en ninguna ocasión, solo estuvo muy atenta, escuchando y
prestando atención a cada palabra que decía. Al terminar de decírselo todo…:
-Wow.
Ya entiendo por qué estás ida estos días. ¿Puedo ayudar en algo?- Dijo Stella
agarrándome de una mano.
-Pues
no lo sé, pero creo que debo enfrentarme a esto yo sola. Pero gracias por
todo.- Sonreí. Nos dimos un gran abrazo y aparecieron las Winx.
-¡Eh!
¿Qué hacéis en plena noche aquí, solas? – Se acercó Tecna.
-¿Nos hemos perdido algo?- preguntó Flora a continuación
-¡Winx!-
Les hice un gesto para que se acercaran.
-¿Ocurre
algo?- Dijo Layla un poco preocupada.
- ¡En absoluto!- Exclamó Stella.
-Stella,
no le digas nada a las Winx acerca de lo que hemos hablado antes, no quiero
decepcionar a nadie, y menos a Bloom.- le susurré a Stella. Ella asintió.
Stella parecía preocupada, no era tan divertida en aquel rato de charla, como
si dentro de ella pensara en lo de mis visiones y pesadillas. Sabía que podía
fiarme de ella. Que podía confiar en que nunca lo diría.
-¿Y
Daphne? La he visto poco.- Dijo Flora un poco preocupada por Daphne.
-Ah, pues no
lo sé…- murmuré.
-Es
verdad, solo la he visto 1 vez esta noche.- Intervino Layla.
-
Habrá ido a tomar el aire, supongo.- Se unió Musa.
-Espero
que no le haya pasado nada.- Se preocupó Tecna.
-¡Tranquilas
chicas! La he visto hoy fuera y antes de venir con Stella también la vi, no
debéis preocuparos.- Dije ‘’calmándolas’’ y haciéndoles gestos diciendo que no
tenían que preocuparse.
-Uf, menos mal -. Dijo Bloom más calmada.
-Chicas,
¿os habéis dado cuenta de que hace más de 4 años que no tenemos enemigos?- Se
asombró Layla.
-Espero que Daphne no sea una nueva enemiga...- pensé.
-¡Es
verdad! Ni nuevas transformaciones.- Prosiguió Flora.
-Echo
de menos ver nuevos conjuntos de transformaciones…- Se apenó Stella y todas
soltamos unas carcajadas.
-A
mí me gusta el Dimentix.- Dije contenta.-Aunque hace mucho que no nos
transformamos.- Dije recordando aquella visión, cuando mi otra yo no podía
transformarse.
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-Me
gustaban mucho nuestras convergencias, eran tan poderosas…- Dijo Tecna
recordando aquellas grandes convergencias que hacíamos.
-Sí,
¡y derrotamos un montón de villanos!- Dijo Bloom, feliz.
-¿Os acordáis de Lord Darkar?- preguntó Stella.
-Sí,
pero no me gustó cuando estuve bajo su control…- Dijo Bloom riendo.
-Pero
el amor que Sky sentía por ti te liberó…. ¡Ah, el amor!- Dijo Stella bromeando.
-¡¡Stella!!-
Bloom la empujó. Yo reí y seguidamente dije:
-Seguro
que os lo pasasteis genial conociéndoos y consiguiendo transformaciones.- Dije
cabeza abajo.
-Es
una pena que no estuvieras…-Dijo Musa abrazándome.
-Una
cosa, Aurora… ¿El Sirenix que tú tenías cuándo lo obtuviste? ¿Conseguiste el
Harmonix? ¿Y el Believix? ¿Cómo conseguiste el Enchantix? ¿Y cómo era tu
transformación inicial? ¿Conseguiste el Lovix y el Sophix?- Dijo Stella.
-¡¡Demasiadas
preguntas!! ¡Que no es un interrogatorio ni nada por el estilo!- Dije riendo.
Todas las Winx también compartieron unas grandes carcajadas.
-Perdón.-
Dijo Stella con la mano detrás de la cabeza y riendo.
-Pues,
la verdad es que lo tuve de nacimiento, supongo, porque no obtuve ninguna de las transformaciones que has dicho, pero me gustaría saber mis demás
transformaciones…-
Dije apenada.
-Tal
vez algún día lo descubras.- Dijo Stella alegrándome.
-Si-
miré al cielo.- algún día…- pasó una estrella fugaz por el cielo. Yo sonreí.
Bloom
se acercó a mí:
-Aurora,
¿por qué no estás alegre como hoy? Ojalá estuvieras como hoy todos los días…-
Yo suspiré.
-Lo
sé, Bloom, yo también quiero estar así siempre.- hubo un segundo de silencio.-
pero no puede ser.- dije mirando al suelo.
-¿Por
qué?- Yo no dije nada.- ¿¿Por qué Aurora?? ¿Qué ocultas?- Dijo gritando. Yo me
paré, y las Winx también.-¿Qué ocultas? ¿Por qué no lo quieres decir? ¡Somos
tus amigas!-
Me
di la vuelta rápidamente.- ¡Bloom, hay algo que no debes saber!- Dije enfadada.
-¿Y
qué es? ¡Dímelo!- Dijo enfadada. ¿Debería decírselo? ¿Debería decirle lo de
Daphne? Hubo unos segundos de silencio.
-No
puedes saberlo.- Me di la vuelta y seguí andando, pero Bloom me agarró del
brazo.- ¡Dímelo!- Dijo Bloom enfadada.
-¡¡No
puedes saberlo!!- Conseguí soltarme de su agarre y salí corriendo, con lágrimas
recorriendo mis mejillas.
-¡¡Aurora!!-
Stella corrió para alcanzarme. Pero la oscuridad impedía ver mi dirección.
-¿Está
pasando por algo muy malo vale? ¡Y no puede contarlo!- Dijo Stella enfadada.
-Ah,
¿que tú también lo sabes?- Dijo Bloom enfadada. Stella no dijo nada.
-¿Vosotras
también lo sabéis?- Se dirigió a las Winx.
-¡No!
No sabemos nada.- dijeron las Winx con tono preocupado por la conversación que
tuvimos Bloom y yo.
-Ah,
es que… No sé qué oculta… Me preocupa, puede ser peligroso lo que oculta…- Dijo
Bloom preocupada.
-Tranquila,
se le pasará.- le consoló Flora.
-Espero
que sí.- miró al cielo.- espero que sí…- Dijo Bloom recordando aquella
conversación entre ella y yo.
Yo
me sentía confusa, muy confusa. Tenía muchas ganas de decírselo, necesitaba
ayuda, pero no podía. Mi subconsciente no me dejaba. Como si hubiera un muro
que me impedía decirlo, un muro invencible, que ni siquiera el poder más grande
de todos pudiera romperlo… Esta vez sí que sentí un muro, algo que me paraba,
era con magia…
-¿Bloom?-
Reconocería ese hechizo en cualquier momento.
-¡Dime qué ocultas!!- gritó Bloom.
-¡¡No
puedo decirlo!!- Dije retrocediendo.
-Dímelo,
por favor…- Dijo Bloom con lágrimas en los ojos.
-Lo
siento Bloom… Pero no puedo.- Dije con un rayo de fuego para destruir el muro.
Vi como Bloom utilizaba más poder para que no se rompiera. Las dos hicimos una
batalla. ¿Cómo todo esto podría causar tantos problemas? Sin querer, me di la
vuelta para mirar a Bloom, junto con mi poder, y ataqué a Bloom, que cayó en el
suelo.
-¡¡Bloom!!-
Dije corriendo hacia ella. Las Winx vinieron inmediatamente y le ayudaron.
-¿Te
encuentras bien?- Dijo Layla sujetándola.
-Si,
si. Estoy bien…- Dijo Bloom levantándose poco a poco.
-¿Pero
cómo has podido?- Dijo Musa enfadada conmigo.
-Y-Yo…
N-No lo he hecho adrede… Lo he hecho sin querer…- Dije retrocediendo, culpable
conmigo misma.
-Ah,
claro. Aurora, será mejor que te vayas.- Continuó Musa. Stella me miró, y yo la
miré a ella. Me miró decepcionada, hasta ella creía que lo hice adrede. Todo el
mundo del castillo salieron fuera, y todos me miraron raro y me ‘’insultaban’’.
Salí corriendo a mi dormitorio, con lágrimas corriendo por mis mejillas y cayendo al suelo, una tras otra.
-¡Aurora!-
Hoy la voz de Marc, pero no le hice caso, seguí corriendo. Primero ataqué a Daphne, luego a Bloom…
Yo
entré en mi dormitorio y cerré la puerta de un portazo. Baje hacia el suelo
apoyada en la puerta levemente y me puse a llorar, con la cabeza apoyada en mis
rodillas, y las manos alrededor de mis piernas. Todo esto me estaba afectando,
y bastante.
-Debo
decírselo a las chicas, pero… no-no sé…- Estaba demasiado confusa. Me asomé al
balcón y vi a un montón de gente alrededor de Bloom. Bloom no paraba de decir
que se calmaran, que estaba bien. Miró al balcón. Nos miramos cara a cara. Vi
como los labios de Bloom se movían suavemente, diciendo algo ante los demás:
-P-Perdonad,
debo ir a un sitio. Enseguida vuelvo.- Y Bloom se entró en el castillo. Mis
ojos se agrandaron, iba a venir. No quería hacerle daño, salí de la habitación,cerré la puerta de un portazo,
y salí corriendo, bajando las escaleras rápidamente.
-¡¡Bloom!!-
Me asusté al verla en el salón.
-Aurora,
no quiero conflictos. Solo quiero saber por qué lo hiciste…- Dijo Bloom
acercándose a mí.
-¡¡No!!
¡¡No te acerques!! No quiero hacerte daño…- Dije retrocediendo, asustada por si
yo misma le hacía algo.
-No
tienes que preocuparte… Sé que tienes problemas… Y puedo ayudarte.- Dijo Bloom
acercándose más.
-¿¿Lo
sabes?? ¿Sabes lo que me ocurre?- Dije nerviosa, no quería que lo supiera.
-Hm…
No… Pero si lo supiera, tal vez pueda ayudarte.- Dijo Bloom, que consiguió
acercarse a mí, y menos mal, no le hice nada. Yo miré abajo:
-Bloom…
Si no lo digo es porque no quiero hacerte daño… No quiero que sufras como lo
estoy sufriendo yo… Solo intento protegerte… Protegerte de alguien que tal vez
es producto de mi imaginación…-
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